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15 Abril  2007        Explorando el Temascaltepec        Arturo Rojas

15 Marzo 2009      Remada en el Sierra Morelos        Marisol

30 Abril 2009         Río Santa Marìa                                 Paty Arismendi

 

 

30 de Abril 2009 - RÍO SANTA MARÍA - Paty Arismendi

 

 

"Va a ser el río de tu vida"

Así me dijo Jorge cuando le pregunté: "crees que pueda hacerlo?"

Como siempre, los preparativos previos nos comenzaron a desgastar antes de empezar, desveladas, preocupaciones, equipo que preparar, la influenza......etc. Por fin el jueves 30 de abril del 2009 a las 9 de la noche nos reunimos  para partir rumbo a Atlacomulco donde recogimos a José y luego en Jurica a Ricardo. Ya completo el equipo viajamos toda la noche algunos durmiendo a ratos, otros manejando y otros cabeceando.

El amanecer nos alcanzó cerca del río en una ranchería llamada Emiliano Zapata, se veía de tono azul claro, no muy caudaloso, nos acercamos a la orilla cerca de un manantial de agua clara que abastece a los lugareños que uno a uno llegaban con ánforas. Rápidamente inflamos los kayaks y nos preparamos para zarpar, creo que estábamos emocionados todos, el calor ya se sentía y nos tenía sudando la gota gorda, Jorge y yo decidimos no llevar neopreno. Partimos a las 9 de la mañana dejando a José solo con su alma y con la misión de esperarnos al otro día o hasta el domingo en un punto cercano al embarcadero de la Morena.

Los rápidos del río no se hicieron esperar, vinieron en serie durante algunos kilómetros, tal vez 2 km, entre clase 2 y 3, yo fuí la primera en caer  en una pequeña pared a la izquierda que me revolcó en centésimas de segundos, no solté remo ni kayak y al final del rápido 

venía un remanso así que Jorge me ayudó a subir a la embarcación, luego  vino el primer porteo en un rápido 5, una cascada estrecha con tronco al final y piedras grandes a los lados, fué corto, el sol comenzaba a pegar en serio y a pesar de estar mojados teníamos calor. Vino otro porteo pequeño y luego un gran, gran remanso de kilómetros en los cuales tuvimos que remar en serio, de vez en cuando parábamos para tomar fotos y en una parte para echar brincos desde las piedras. A la orilla se veían vacas, caballos, patos enormes de colores, muchos otros tipos de aves hermosas, otras de rapiña, cotorros, ranas, en fin, una naturaleza pródiga y bella, el cañón que a veces se cerraba y otras se abría.

A las 13hrs decidimos parar para comer en una islita, media hora para saciar el hambre y la sed, luego continuamos unos 20 minutos y vino el tramo más fuerte del día, la zona más

difícil con rápidos 5 y 6, porteos largos y cortos, sol, sed, cansancio....equipo, sí un buen equipo que sin decir una sola  palabra se conjuntó de manera tal que parecíamos hormigas trabajando, cada quien haciendo lo que tenía que hacer y lo mejor posible, en el porteo más largo, quizás de unos 50 metros con rocas enormes donde los kayaks nos parecen balsas por lo pesado, tuvimos que sacarles las bolsas secas para aminorar el peso y transportarlas por separado, yo volví a caer, esta vez me ganó el peso de mis bolsas que me jalaron hacia la izquierda en una escaladita y fuí a caer de cabeza en una enorme piedra, alcancé a meter la mano, si no, hubiera ído a parar al fondo de un hoyo, de todos modos el golpe en la cabeza estuvo duro, gracias a que no me quité el casco no pasó a mayores. Para estas alturas todos estábamos muy cansados por el calor y el esfuerzo, nos llevó casi 3 horas el pasar esta zona como de unos 700 metros entre porteos y rápidos hasta que a las 5.30hrs decidimos acampar en un lugar que visualizamos ideal, adelante se veía otra zona de cascadas por eso Jorge indicó que era mejor descansar y al otro día iniciar sin sol la otra zona difícil.

Colocamos nuestra tienda de campaña Jorge y yo, Arturo la suya y preparamos algo de comer así como un riquísimo café de grano, el atardecer fué muy reconfortante, lleno de paz y tranquilidad, entre bromas y realidades pasamos un rato más que agradable, Jorge con el GPS nos indicó que estábamos muy cerca de la cascada de Tamul, a unos 3km en línea recta, eso nos dió mucho ánimo, a las 8.30hrs nos acostamos Jorge y yo, Arturo hacía una hora y media que se había dormido y Mao y Rich a las 9 dejaron de hablar. El cansancio más que nada nos permitió dormir ya que no era precisamente muy cómodo dormir sin bajo alfombra y con el calor que no cedía. A las 5 de la mañana me desperté al sentir pequeñas gotas de agua (no le pusimos toldo a la tienda) y avisamos a todos que estaba lloviendo sin embargo duró unos minutos y muy leve, luego todo volvió a la calma, ya no pudimos dormir y empezo el relajo, el novato Rich tuvo que hacer el café matinal, luego yo hice unos chilaquiles verdes y desayunamos al alba con un

espectáculo hermoso de luciérnagas  y estrellas hasta que la luz solar nos iluminó.

A las 8 de la mañana comenzamos a remar de nuevo pero sólo unos 300 metros adelante nos topamos con grandes piedras y cascadas que hubo que alternar  remando y porteando durante casi 2 horas, a veces remando otras caminando y cargando kayaks, con la adrenalina a tope. Ricardo cayó 3 veces más y se golpeó  hasta decir basta las espinillas, tanto que en la última caída quedó atrapado en la orilla izquierda en unas piedras y ya no se quiso aventar al río porque aún tenía que pasar nadando un rápido, prefirió escalar las piedras y pasar por arriba del rápido y aventarse después al río en el remanso. Ya estaba muy cansado mental y físicamente así que Jorge lo subió a su kayak y Mao remolcó la embarcación de Rich amarrándola a la suya. Todavía pasamos unas zonas divertidísimas de rápidos clase 2 y tal vez uno 3 hasta que por fin llegamos a un punto donde vimos unas cabañas en lo alto del cañón, era inminente la  llegada a la cascada. Eran como las 11 de la mañana, justo antes de la cascada tomamos fotos y video y pasamos los últimos rápidos para llegar al pie de la cascada que tenía una enorme alfombra de troncos en una superficie aproximada de 30 metros donde no se podía remar, tuvimos que portear de nuevo esta zona y al pasar los troncos sólo  nos quedaban unos 10 metros para pasar la cascada principal pero la brisa de la misma y el viento nos dificultaban el paso, conforme pasaban los minutos el viento arreciaba y no se veía nada, parecía un gran huracán, pasó primero Ricardo, luego Mao, luego yo que fuí la que más tardó en salir ya que el viento le dió vuelta a mi embarcación 2 veces, me regresaba, casi me arrancaba el remo, con ayuda de Jorge y Arthur pude salir remando a tope y a los 5 metros todo se calmaba. Luego siguieron Jorge y Arturo, fué emocionante este paso, del otro lado todo era calma, sol, espectáculo, ya se veía gente a lo lejos, sólo nos faltaba el último tobogán de rápidos clase 2 y 3 de unos 500 metros de largo el cual pasamos sin dificultad hasta llegar a la zona  de remanso donde llegan los cayucos con los turistas, nos tomamos unas fotos los 5, qué felicidad, eran las 12 del día pasaditas, no estaba José que creíamos nos esperaría en este punto con su kayak. Continuamos remando hasta la cueva del agua lugar donde hace 3 semanas había una verdadera berbena pero esta vez con la contingencia parecía desierto, nada, ni un refresco. Subimos a la cueva y nadamos un ratito en la fresca agua. Regresamos a los kayaks y remamos de nueva cuenta ya cansados, con sed, con hambre. Luego de unos 2 o 3 kilómetros vimos a lo lejos la camioneta en el embarcadero de la Morena, nos llenamos de felicidad, no tendríamos que remar hasta el puente de Chanchinchín 6km más abajo. Salimos uno a uno bajo un sol ardiente que deslumbraba, José nos ayudó, secamos y desinflamos embarcaciones, no había puestos de refrescos, agua o comida así que partimos de inmediato hacia el ejido la Morena donde afortunadamente en un restaurante local accedieron a hacernos de comer, unas riquísimas acamayas con arroz y frijoles refritos, papas fritas y mole verde, qué festín y qué satisfacción haber salido todos bien, en dos días y temprano.

Lo que me queda de este río es que sí, ha sido el río de mi vida por su belleza, por su

dificultad, porque todo salió bien y sobre todo por la compañía de quienes participaron,  quedé con los sentidos llenos de tanta hermosura, de sonidos, emociones, de satisfacción porque superé el miedo que me causa, lo respeto y le  agradezco que me permitiera navegar por él. Todavía hoy, en la ciudad, en un mundo infestado de autos, contaminación y para acabar ahora de influenza, me pregunto cómo es posible que haya lugares así, salvajes, bellos, vírgenes, tantos inexplorados por conocer, qué diferente es la vida en uno y otro, cierro los ojos y me transporto a los paisajes, imagino todavía estar allá, es como un sueño del que no quisiera despertar.

Patricia Arizmendi Nolasco

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15 de Abril 2007 - EXPLORANDO EL TEMASCALTEPEC - Arturo Rojas.

"Cuando pasa una prueba, el hombre progresa. Se alegra y regocija, porque cree que todo pasó y que puede descansar. Pero entonces llega otra prueba más dura, porque en esta vida no hay descanso." Estas fueron las palabras que empleó un rabino para infundirle ánimos a un discípulo que flaqueaba.

¡Y cómo dieron vueltas en mi cabeza durante esta expedición! A veces las pruebas eran físicas, otras mentales. Y mi elección fue asumirlas todas como un reto para progresar.

Puede que para la mayoría no haya mucha gracia en dejarse llevar aguas abajo, montados en unos pedazos de plástico que solo les parecen atractivos a sus dueños. Pero para mí el asunto fue mucho más complejo. Recorrer el río fue el pretexto para embarcarse en un viaje dual, en constante sube y baja, atravesando lo mismo curvas de nivel que estados emocionales, pisando alfombras ora de hojas muertas, ora de sentimientos y pensamientos resecos que había que dejar atrás. Los medios que nos permitieron movernos con facilidad y seguridad entre las aguas, se convirtieron más tarde en nuestra carga más pesada. Parangón perfecto de un estilo de vida que ayer permitió la supervivencia y que hoy es la cruz sobre la espalda. Y al final, el cambio, la evolución. El remo se convierte en bastón, la incertidumbre en acicate. Los compañeros se vuelven amigos; los amigos, hermanos. Es verdad: no terminamos el recorrido. Pero solo en el río. En el otro, llegamos más lejos de lo que hubiera esperado.
Arturo Rojas".

La Ciénega, La Finca, Fundadora, Acatitlán, Salitre del Puente, son pueblos y rancherías del estado de México que recorrimos al navegar el río Temascaltepec en kayaks inflables. Cuando este río se une al Tingambato cambia de nombre y se llama Pungarancho. Ahí se acaba el estado de México.

El Río Temascaltepec es muy agreste. Recorrimos cientos de rápidos, pequeñas cascadas y caídas de agua. Nos extasiamos con bosques de coníferas, ceibas blancas y amarillas; paisajes áridos y desolados, abruptos; deslaves que caen al cauce formando cascadas de hasta 8 m . de altura; grandes piedras que forman arcos por encima del río y otras donde el agua se resume y pasa por debajo de ellas. Restos de puentes antiguos, canastillas y cables para cruzar, a veces sólo unos troncos entre dos piedras bastan. Ganado en algunos tramos y campesinos que nos vieron pasar en kayaks como si fuéramos astronautas de otro mundo, porque jamás nadie había navegado por esas aguas e invadido sus áreas silvestres.

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15 de Marzo 2000 - REMADA EN LAGUNA DEL SIERRA MORELOS - Marisol.


Este domingo 15 de Marzo a las 9 de la mañana nos dimos cita en el Vips de Tollocan par ir a remar. Caro, Charly, Tacho, Hugo y yo. Charly nos guío a esta laguna que se encuentra a espaldas del Residencial Rancho Zamarrero. Alrededor de las 10 de la mañana estábamos en el lugar (ya que tuvimos que hacer una parada en Walmart para comprar bombas) , aquí cargamos los kayacs aproximadamente 200metros y después de preparar las cosas comenzamos a remar aproximadamente a las 10 30hrs, la sorpresa nos la dio Caro que con gran facilidad comenzó a remar y ya tenemos a la integrante que faltaba para el equipo con miras a la competencia del Extreme Tour.

La laguna es pequeña, bonita y se presta para remar, lo mejor es que queda a 15minutos de Toluca, lo malo es que al terminar de remar llego la gente de la CEPANAF, cuando se acercaron a nosotros comentamos: "ya nos van a correr? llegaron tarde, ya acabamos¡" A lo cual ellos nos dijeron que esta prohibido remar en este lugar sin permiso por seguridad de nosotros.

Les preguntamos donde tramitar el permiso porque nos gustaría entrenar aquí por la cercanía y fácil acceso. Nos dijeron que solicitaramos el permiso por escrito dirigido al Lic. Edgar Martínez Novoa, Director General de la CEPANAF, con dirección en Av. Vicente Villada 212 Col. Centro, Toluca, 4to Piso, en el Edificio de Mueblería Hermanos Vazquez. Tel. 2 14 37 86 y 2 13 03 75.

Quisiéramos pedir asesoría y de ser posible apoyo a la Mesa Directiva del CEMAC Toluca para realizar el trámite y poder tener acceso a este lugar. De antemano les agradecemos la atención-. MARISOL.
 

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